Un analista de cuarta…

Entradas de Junio 2007

La grave situación en Venezuela

5 Junio 2007 · 13 comentarios

No es la primera vez que recibo textos de compañeros para publicarlos. Esta vez, he querido rescatar –con su permiso– un comentario de mi amigo Leslie Lino Chaparro en el post de los artículos de El Comercio. En principio no tiene nada que ver con Lima o el Perú pero sí con el periodismo y la libertad de expresión, esto último algo que cada vez es más escaso en su país, Venezuela, y que nosotros los peruanos también sufrimos su censura en épocas militares y también en otras dictaduras como la de Fujimori. La situación en tan grave que se ha escrito mucho pero creo que Leslie nos regala una visión mucho más cercana. También ha demostrado los difíciles momentos que pasan los venezolanos mi amiga Lourdes Márquez , otra brillante compañera de profesión que vine en Madrid, en un post titulado “Y como Guille” que publica en su blog “La Busaca” y que recomiendo a todos”. Disfruten de cada visión.

“Me tomo el atrevimiento de escribir en este espacio y robarle unas líneas en el útil y divertido blog de Martín para hacer un paréntesis. Debí haberlo hecho en algún otro lado, pero la verdad es que no encontré un espacio mejor: el pasado 27 de mayo, el canal más antiguo de Venezuela, con más de medio siglo de historia, dejó de transmitir por la decisión presidencial de no renovarle la concesión y, en su lugar, apoyar el nacimiento de una nueva televisora oficial: TVes.

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La decisión obedece a una estrategia política orientada a acabar con la disidencia, ya bastante golpeada por la ausencia de líderes que sean, cuando menos, coherente en sus palabras y acciones. Chávez arguye que es un canal golpista, pero aún a fecha de hoy no entiendo cómo un canal, entendido como antenas, equipos e instalaciones, puede ser golpista. Asumo que se refiere a sus directivos, pero entonces no puedo comprender cómo es que, si son golpistas, ninguno ha sido acusado, procesado, indiciado, demandado, especialmente en un país donde, últimamente, basta con que el “gran líder” diga una frase cualquiera para que de inmediato una bandada de sirvientes haga exactamente lo que él pida, independientemente de si se enmarca en una propuesta razonada o sopesada.

Comento lo sucedido porque no creo que haya un precedente similar en toda la historia reciente en América Latina, no ya en países o sociedades con una tradición democrática mucho más sólida y que siempre sirven para ilustrar lo que aparentemente nunca seremos. Pero es que además hay un hecho que significó una bofetada colectiva, un escupitajo a la cara: no bastó con que a los trabajadores del canal cerrado (muchos de ellos grandes amigos) se les humillara públicamente en los actos oficiales con burlas y consignas, sino que además, y por una asombrosa decisión del Tribunal Supremo, los aparatos de transmisión del extinto canal se pasaron en calidad de “préstamo temporal” a la nueva emisora, para que ésta, que no tenía la posibilidad de verse más allá de Caracas, hiciera uso de la poderosa red de RCTV para llegar a todo el país. Es decir, que no sólo lo cerraron, sino que se quedaron con sus equipos para dárselos al canal que nace rodeado de la tristeza y desgracia de otro.

venezuela2.jpgNo comentaré la calidad de la programación de RCTV, que dejaba bastante que desear, todo hay que decirlo. Defiendo mi derecho a que NO sea el gobierno, ni este ni ningún otro, el que me diga qué, cómo, dónde y a qué hora debo ver lo que a mí me da la sagrada gana. Defiendo mi derecho a elegir si quiero ver ese canal o cualquier otro, así como si me quiero comer una hamburguesa de queso o un plato de ceviche. Que si RCTV estaba condenado a morir, que fuera porque la programación de los otros canales fue tan buena que RCTV no tuvo ninguna posibilidad de competir. Pero no porque un personajillo de tres al cuarto decidió, en un trasnocho de delirio, que la aplanadora mediática que ya tiene a su servicio no era suficiente para sus sueños de emancipación imperialista y su reencarnación bolivariana.

Recuerdo las múltiples conversaciones y discusiones que, en un apartado piso de Pueblo Nuevo, teníamos unos soñadores que arreglaban el mundo cuando ya llevaban tres litros de cerveza en el cuerpo. Aún estamos un poco lejos de lograr la independencia informativa, pero con un poco de creatividad seguro eludiremos a todo el que quiera ponernos una mordaza y apoyarse en nuestros hombros para pretender arrancarnos la dignidad”.

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