Me voy a atrever a hacer una –tal vez– injusta división. Por un lado, los peruanos que se han sentido perjudicados por el Gobierno de Fujimori y por el otro, los que aún apoyan a este personajillo cuya vergüenza parece ser muy escasa. Hago esta diferenciación porque en la actualidad el Perú debe estar dividido en estos dos grupos pero puedo asegurar que el segundo de ellos es minúsculo aunque a veces hagan mucho ruido. Hay pocos fujimoristas y muchos de los que lo eran hace algunos meses lo han dejado de ser al sentirse humillados y traicionados por este elemento.
La llegada de Fujimori al Perú ha sido largamente esperada por muchos, entre los que me incluyo. Haber logrado su extradición no sólo es un gran éxito para el Perú sino que representa ahora una gran responsabilidad. La Justicia peruana tendrá ahora que hacer las cosas correctamente y no como en su momento se quiso hacer con Alan García. El Perú debe demostrar ahora que a diferencia de muchos países, es capaz de sobrellevar un juicio con garantías para el procesado (esas garantías que él mismo negó a los detenidos durante su régimen) y sin hacer una circo a su alrededor, aunque me temo que este último será muy complicado de evitar…
Han pasado ya siete años desde que este personaje escapó del Perú renunciando cobardemente a través de un fax y desde el otro lado del Pacífico. Cobardía que le pinta de cuerpo entero y por lo que la actitud de sus seguidores es aún más incomprensible. Escapó como un villano y ladrón, se instaló en Japón –que lo recibió con honores y lo protegió durante todos estos años– vivió con lujos que muy pocos peruanos pueden imaginar, y después, intentando hacer una jugada maestra, saltó hasta Chile. Ahí fue apresado pero pudo también disfrutar de una estancia bastante placentera a imagen y semejanza de la que solían tener los narcos en la época de Escobar en la Colombia de los 80. ¿Es japonés? ¿Es peruano? Mintió sobre su fecha de nacimiento… 28 de julio le parecía más patriótico. Legalmente, si es japonés, no puede ser peruano… y si es peruano no puede ser japonés. Si se presentó a las elecciones al Senado japonés, admitió oficialmente que era japonés, ergo no puede ser peruano… No olvidemos tampoco que dio un auténtico golpe de Estado en abril de 1992. Y todos intentaron camuflarlo y justificarlo.
Tuvo constantemente a sus enemigos amenazados gracias a perros como Montesinos que lo escudaban. Esto se acabó, Fujimori debe responder y responderá por los crímenes que ha cometido. En esas está Montesinos y pronto veremos el nivel de lealtad que éstos dos criminales se tienen… se me ocurre que en este posible careo, ambos podrían “compartir” corbatita (2×1), como en aquellos años…
A diferencia de muchos amigos o gente que conozco, yo creo que Fujimori tiene pocas posibilidades de librarse de una buena condena. Ojalá no me equivoque. Creo que hay evidencias –vistas éstas por encima– y si todo se hace con tranquilidad y de manera correcta, muchos tendremos la felicidad de ver a Fujimori entre las rejas por muchos años. Los que no confían en una dura pena contra este hombre son a veces los mismos que nunca creyeron en la mejora del país y esto puede ser hasta lógico. Ahora, al mes de octubre de 2007, los datos prueban que equivocaron aunque vayan dando excusas y explicaciones. Lo que me preocupa es que algunos que confiaron en la gestión económica ahora no crean que este personaje pueda tener un juicio justo. Creo que de la madurez y responsabilidad económica (que la hay) ahora tenemos que dar el gran salto a la madurez y responsabilidad jurídica.
He visto a gente que ha sufrido durante el régimen de Fujimori. Gente muy cercana que vio cómo su carrera se derrumbaba por culpa de la arbitraria decisión de este asqueroso tipo y sus secuaces. Éstos sufrieron y hasta perdieron mucho dinero intentando restablecer su honor y sus vidas. Muchos lo consiguieron y otros me temo que no. Este hombre creyó que el Perú era su chacrita y así actuó hasta que ya no fue posible. Todo acabó y ahora le toca pagar. Ahora vemos a hombres tan funestos, lamentables, memos e ineptos como Rafael Rey (el mismo que defendió a capa y espada al ahora apresado Fujimori) en el Gobierno de nuestro país. Y encima en el Ministerio de Producción. ¿Qué diablos puede producir ese tipo?
Pese a todo, confío en la Justicia peruana… o al menos intentaré creer en ella. Aunque alguno me tilde de ingenuo. Confío, primero porque Chile nunca habría aceptado la extradición de no tener datos concluyentes y segundo porque no quiero ni imaginarme otra sentencia que no sea la de una larga estancia en prisión. ¿O tenemos que decirle y explicarle a la madre de Javier Ríos Rojas que a su hijo de 8 años (asesinado en la masacre de Barrios Altos el 3 de noviembre de 1991) que el hombre que ordenó ese salvaje crimen se quedará en casita con los suyos? ¿Explicará Fujimori que Javier era terrorista también? ¿Dirá que ese niño de 8 años era una amenaza para la seguridad nacional? ¿Justificará su muerte? Sólo le faltó fotografiarse al paso del cuerpo de ese niño tal y como lo hizo tras el rescate de la embajada del Japón… Mismo Rambito.
Confiemos que este ladrón, asesino, traidor (y una larga lista de etcéteras) pague por sus delitos y crímenes. Hagamos que el Perú sea un ejemplo a nivel Mundial para países que nunca pudieron sentar en el banquillo a ex presidentes. Te vamos a disolver (DI-SOL-VER) chinito con CHE…
PD1: Siento haber estado tanto tiempo en silencio
PD2: Me encantan estas fotos de Fujimori. Al chinito ya no se le ve esa sonrisita lateral cachosa. Dicen que está triste y deprimido. Pobrecito. Chinito, el niño Javier no puede ya estar ni triste ni deprimido así que te aguantas.
PD3: Les voy pedir un favor. Tómense un momento para leer esta web. Es un asunto que me toca directamente a través de mi cuñado. Léanlo por favor. No podemos dejar que estas cosas pasen. Fuerza Paco.


