Esa “gente linda” de Lima…

Con todo lo que he mencionado sobre Lima, me doy cuenta de que me he olvidado de muchas cosas. Pero no importa porque varios amigos han logrado aumentar la lista con su generosa colaboración a este blog. Así lo ha hecho Daniel (viejo amigo vecino de 28 de julio) con una serie de detalles que hacen Lima un lugar especial y Leslie ha acercado el tema a su ciudad, Maracaibo, para hacer un paralelismo muy apropiado.
heladero.jpgEl tema que estaba aún en el tintero es el de la gente que menciona Luis Galleguillos, buen amigo chileno, muy respetado periodista y valiente bombero, que alguna vez (sí sí, lo juro) aceptó la mejor calidad del pisco peruano (que dicho sea de paso, es el “único” pisco). Los peruanos somos únicos… sobre todo para infravalorar las cosas que tenemos a nuestro alrededor y, como no, quejarnos de absolutamente todo. Olvidamos día a día el país espectacular que tenemos…

Un día, charlando con mi hermano Pedro Patrón, me comentó que discutía en Lima –hace uno o dos años– sobre la situación del país con una pareja de amigos. Estos insistían que todo se derrumbaba, que el presidente había logrado llevarnos a lo peor (tenemos índices de crecimiento superiores al 5 por ciento desde hace ya muchos años) y que no había esperanza. Lo gracioso es que dicha pareja tenía una preciosa casa (recién construida) en una zona privilegiada, tenían sus respectivos autos… habían logrado ocupar puestos importantes en sus empresas, y sus ingresos no era para nada malos. Pero se quejaban. A mi mismo, en esta inolvidable visita a Lima, me sucedió algo parecido. Aunque no con las mismas palabras, mis amigos no podían creer lo que opinaba sobre Lima. Algunos (sólo algunos) se quejaban de cómo marchaban las cosas y que todo no era tan bueno como se pintaba. Pero la gran mayoría había logrado comprarse un departamento y tenían sus autitos también. Todo esto parece inimaginable para cualquier trabajador medio (como lo somos todos) en un lugar como Madrid donde pensar en comprarse un “piso” es un auténtico acto de fe.

Estos son apenas dos ejemplos pero que valen, me parece. Francamente he visto a la gente en Lima más relajada, no tan exaltada como hace seis años (ok, son seis años) cuando estábamos en una situación política insostenible, con una dictadura de un Fujimori que hacía y deshacía a sus anchas. Y parece, por lo menos parece, que el dinero fluye un poco más y entre todos. “No es suficiente aún”… claro, pero por algo hay que empezar y ya estamos desde hace varios años a un ritmo correcto. A ver si el loquito que tenemos de presidente no hace de las suyas. Ya vimos su pataleta con lo de la pena de muerte… ya llegará otro temita. Pero esto lo dejo para otro día…

PD: Por cierto, he elegido una foto con esa “gente linda” de Lima… ¡helados helados!

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10 comentarios en “Esa “gente linda” de Lima…

  1. Yo creo que, en realidad, lo que uno echa de menos de los sitios no son grandes cosas. Son detalles, porque esos detalles forman parte de uno. Cosas como un pequeño bar donde tomabas cervezas con tus amigos de universidad, la luz de cierta hora del día, el olor a la comida que te hizo crecer, el acento de tu gente que es música para tus oídos cuando llevas tanto tiempo lejos. Y, sobre todo, las personas, que a veces nisiquieran superan los dedos de las manos. Son pocos, pero significan mucho.
    Les repito una idea que vi en la película Princesas y que me parece tan cierta que la hice propia. Tener nostalgia es bueno, porque eso significa que te han pasado cosas maravillosas en la vida.
    Me alegro de encontrar en este lugar a Leslie y al Bomber, espero que se pasen a visitarme en mi blog algún día. Serán siempre bienvenidos.
    Felicidades Martín por abrir este espacio. Te quiero mucho.

  2. Querido compatriota, los peruanos somos así. Es como la vida misma, no valoramos algo hasta que lo perdemos. El vivir en el Perú, a veces es difícil, pero es más divertido, “nuestra gente” es increíble: helados, helados o cuchiiiillos cuchiiiilllos…
    En fín las cosas como son, en madrid no encontraremos los “huecos” que tenemos en nuestro querido PERU, y no tendremos la vida tan rica que hemos dejado allá. Pero si algún día volvemos, es probable que nos “contagiemos” de nosotros mismo y volvamos a renegar de nuestra situación.
    Martín…… he dicho..!!!

  3. Coincido con tus comentarios pero siempre recordando lo ya dicho, que sea a Lima o Timbuktu, las vacaciones son diferentes al diario jantar rutinario, de largas horas de trabajo y enfrentando los diarios problemas del mejor vivir posible. Pero si es cierto, el pais es uno y ese sentimiento no se saca ni con forceps.
    Inclusive, esas sensaciones perduran en los extranjeros que una vez que vivieron algun tiempo con nosotros o con otros de la Region, no quieren regresar ni muertos a sus propios paises, solo de vacaciones eso si :-).
    Pero en lo que no coincido es en eso de llamar “gente linda” a los empresarios que empujan las carretillas de helados quienes, si no preguntenle a Augusto Elmore, atronan el ambiente de las que deberian ser las suaves y apacibles tardes del verano limeño, rompiendo decibles y motivando el deseo de ponerles ese pito en “salva sea la parte” como se dice en España (??). Eso si, la foto si es linda!

  4. Primero que todo, agradezco las palabras de Martín hacia mi persona, salvo lo relativo al pisco, pero bueno, el papel y la red todo lo aguantan…
    Ayer precisamente leía una nota en un diario chileno sobre las nuevas políticas de algunas empresas multinacionales hacia sus empleados, en el sentido de entregarles una mejor calidad de vida al disminuir sus exigencias como empleador. Ojalá todos pensaran de la misma manera para que las nuevas sociedades no fueran tan competitivas e individualistas. No tengo nada contra la competencia, al contrario, considero que en muchos aspectos es muy buena y necesaria, pero cuando significa dejar heridos y muertos en el camino se convierte en un vicio y en una práctica aborrecible.
    El tema de la gente pasa por la gente, es decir, por nosotros; por lo tanto, de nosotros también depende que las ciudades, los barrios, las casas y las plazas sean más amigables y humanas.

  5. Es distinto estar de visita que vivir en un sitio. Pero es cierto que quien está lejos y vuelve, sabe valorar mejor las pequeñas cosas, esos detalles que ya no se ven después de muchos años de rutina. Un beso

  6. Vivo fuera del Peru desde hace seis años. He visitado Lima la misma cantidad de veces desde que sali. No entiendo a que se refieren cuando mencionan que la ciudad esta mejor… la veo igual de decadente, deteriorada y sucia cada vez que la visito. Una ciudad venida a menos por cierto. La gente sigue haciendo lo que le viene en gana y no se respetan las normas. Cuando la gente menciona “la recuperacion del centro historico es una realidad” tengo que frotarme bien los ojos para poder ver lo mismo que el resto esta viendo. El hecho de tener un par de plazas en buen estado (realmente bellas) no significa que la ciudad esta mejorando, sobretodo cuando el 90% de las calles aledañas han sido abandonadas a su suerte y una capa gris (me imagino que debe ser smog) la cubre de norte a sur y de este a oeste. El Peru podra estar experimentando un crecimiento economico constante (lo cual me parece genial), pero en materia intelectual, respeto hacia los demas y valores avanzamos como el cangrejo: hacia atras. Si pues, El Peru y Lima son espectaculares… tan espectaculares como tomarse un pisco de tres pasitas (con su cucaracha al fondo) y comerse un sandwich de carton picado en la avenida La Marina. Salud!

  7. Al ver el comentario de Yorch (habla, Malamigo!), veo que finalmente aparece una voz discrepante a la mayoría de nostálgicos románticos que hemos escrito. Es lógico, no todos podemos pensar igual y por supuesto que no podemos ver la ciudad de la misma manera. Lo importante es que podamos no estar de acuerdo y sin embargo que a nadie se le ocurra que le podemos “disolver” el blog de Martín ni agarrarnos a patadas por eso (je, je).

    Y mientras escribo estas líneas, me doy cuenta de que en realidad estoy de acuerdo con Yorch en lo escencial: hay pocas cosas que han cambiado y muchas que siguen siendo decadentes. Lo bueno es que al menos ha pasado eso… y no como cuando éramos chicos (en los 80’s), que parecía que TODO se caía.

    Un abrazo!

  8. mmmm “eso de disolver, di-sol-ver” me suena a una pesadilla bastante reciente.
    Gracias Yorch, opiniones discrepantes son necesarias. Lima es como es… y algunos nos fijamos en detallitos y otros no. El problema (no lo es en realidad) tal vez es ir una vez por año a Lima. No pues, espera un poco más… y date una vuelta por Madrid.

  9. Habla Mal Amigo!!! Se que soy un ingrato!!! Como le comente a Martin en email que envie hace unos minutos, por mas que reniegue como el pitufo gruñon (odio odiar!!!) siempre terminare yendo a la Ciudad de los Reyes. Creo que he sido un poco duro con Limamanta City… de hecho, hay zonas que son bastante agradables (Barranco, Miraflores, San Isidro, etc.) y concuerdo con las opiniones lineas arriba… a fines de los 80 la ciudad daba pena), pero es un poco dificil concentrarse solo en lo bueno cuando falta mucho por hacer (dense una vuelta por Mesa Redonda o la avenida Abancay). En fin, de gustos y colores…. Mal Amigo: no te comas mi locro!!

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